
Las residencias artísticas son lugares para el diálogo, el intercambio cultural y para la producción de conocimiento alrededor del arte. Estos espacios han cobrado visibilidad en la ciudad, y Medellín Cultura se los presenta.
Mes a mes arriban a la ciudad decenas de artistas, gestores y creadores con el propósito de vivir una experiencia artística en Medellín. Aquella meta implica vivir un proceso de inmersión donde es preciso conocer las dinámicas culturales e intercambiar con académicos, comunidades y pares que, en la interacción, aportan al visitante nuevas formas de mirar el arte y nuevas inspiraciones que dinamicen su obra.
La experiencia fácilmente se podría confundir con alguna forma de turismo; sin embargo, va más allá, pues sumerge a visitante en las raíces de la actividad artística a nivel local y le propone procesos de producción a favor del arte, que es universal.
Esta labor es llevada a cabo por las Residencias Artísticas que en el último lustro han tomado fuerza, y han logrado convertir a Medellín en un referente dentro del circuito de residencias en el país.
La emergencia de estos espacios responde, según Carlos Uribe, director del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia (una de las entidades que en los últimos años ha promovido el tema en la ciudad), a la carencia de espacios alternativos ─diferentes a los museos y galerías de arte─ donde los artistas y creadores puedan exhibir trabajos, conocer otras propuestas, disfrutar de la oferta alternativa y encontrarse con sus pares.
Y es que estos lugares le permiten a artistas propios y ajenos, hacer una lectura del medio artístico local, crear una imagen de ciudad distinta a la que ofrece el turismo tradicional y, en ese sentido, tienen un componente de internacionalización que “aunque parece pequeño ─afirma Uribe─ se expande, porque da a conocer el arte de la ciudad en el mundo”.
El Centro Colombo Americano fue el primero en trabajar el tema de las residencias en Medellín, y a su quehacer se sumaron iniciativas como Casa Imago, el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia (instituciones que no se dedican per se a las residencias pero que han hecho grandes aportes para la dinamización del tema), las residencias Taller Siete, Casa Tres Patrios, Taller Sitio y, más recientemente, el programa Campos de Gutiérrez.
No obstante, aunque estos espacios se han afirmado en el tiempo, los gestores artísticos coinciden en decir que aún falta apoyo institucional, y argumentan que el municipio no ha sabido ver que estos lugares, generalmente autogestionados, han sido protagonistas en la consolidación de Medellín para el circuito artístico internacional, pues han hecho las veces de “vasos comunicantes” poniendo en la mira a la ciudad y sus artistas.
Redes como R.I.C.O (Residencias Integrales de Colombia) y Residencias en Red de Iberoamérica, reúnen y fortalecen estos proyectos pero se hace necesaria la implementación de políticas públicas a favor de estas iniciativas que movilizan los barrios, conservan la memoria y aportan nuevas lecturas de la realidad a partir de la cultura.
Conozca las cuatro Residencias Artísticas más representativas de la ciudad: